Jueves, 23 Oct 2014
 
 
Detectaron casi 500 ballenas muertas en Península Valdés entre 2003 y 2011.- PDF Imprimir E-mail

 

Un estudio realizado entre los años 2003 y 2011 determinó que en las costas de Península Valdés murieron casi medio millar de ejemplares de Ballena Franca Austral, y que la mayoría de esas muertes correspondieron a crías.

Así se desprende de un estudio documentado del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, que fue actualizado a instancias de una actuación que inició en su momento el Defensor del Pueblo de Chubut, Ricardo Azparren.

 

Detectaron casi 500 ballenas muertas en Península Valdés entre 2003 y 2011.-

Un estudio realizado entre los años 2003 y 2011 determinó que en las costas de Península Valdés murieron casi medio millar de ejemplares de Ballena Franca Austral, y que la mayoría de esas muertes correspondieron a crías.

Así se desprende de un estudio documentado del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, que fue actualizado a instancias de una actuación que inició en su momento el Defensor del Pueblo de Chubut, Ricardo Azparren.La supervisora del programa mencionado, médica veterinaria Marcela Uhart, elevó a la Defensoría del Pueblo de Chubut el informe final, incluyendo la temporada 2011, y allí mencionó que “el mismo fue entregado oportunamente a las autoridades provinciales correspondientes”.

El programa de monitoreo se desarrolló desde el año 2003 en forma conjunta con las organizaciones no gubernamentales Wildlife Conservation Society (WCS), Whale Conservation Institute (WCI), Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), Fundación Patagonia Natural (FPN) y Fundación Ecocentro.

La metodología de trabajo consiste en asistir al varamiento lo más rápido posible para evitar su deterioro y descomposición. Se procede a registrar la posición geográfica y se fotografía al ejemplar.

El procedimiento también incluyó la toma de medidas morfométricas y se realizó un minucioso externo, en busca de cicatrices, heridas y evidencias de interacción humana.

Durante la temporada 2011 se registraron 61 ejemplares muertos y según la evaluación de los responsables del programa “este número es significativo, elevado y superior  al 2010”.

“La población total de ballenas en Península Valdés se estimó en 4.000 ejemplares, incluyendo los ballenatos nacidos en 2010. Se calcula que desde el año 2001 la tasa de crecimiento poblacional se redujo a un 5 por ciento anual (anteriormente crecía al 6/7 % anual), y que aumentó la frecuencia de intervalos entre partos de 2, 4 y 5 años cuando anteriormente eran de 3 años”, indica uno de los párrafos salientes del informe.

Se destacó asimismo en las conclusiones que la mayor cantidad de muertes en el año 2011 se produjo en el mes de octubre, alcanzando un 32,8 % del total, seguidos por los meses de agosto (27,8) y septiembre (19,6).

“De los 61 animales muertos registrados 3 fueron juveniles (4,9 %) y 58 fueron crías de la estación (95,1 %). No presentaron diferencias entre los sexos, siendo 50 % machos y 50 % hembras y un individuo en el que no se pudo determinar el sexo por el estado de descomposición en el que se encontraba el cuerpo”, agrega el informe.

Uno solo de los animales muertos presentó causas de muerte. Se trató de una cría hembra de la estación, encontrada en playa Pardelas, “en buena condición externa y de necropsia, evidenciando un área con un hematoma bien definido sobre el borde apical del pulmón izquierdo y con una gran cantidad de sangre digerida en el estómago”.

Las conclusiones destacan que “posiblemente ese traumatismo fue producido por una colisión con algún tipo de embarcación o un golpe con otro animal”. Y también agrega que “no se excluyen otros factores como causales o contribuyentes al deceso”.

“En la temporada 2011, pudimos examinar el dorso en el 80,3 por ciento de los animales varados. De estos, 34,7 % presentaban severas lesiones ante mortem por picotazos de gaviotas, el 18,3 % no presentaban lesiones y en el 47 por ciento no pudo comprobarse la presencia de lesiones, ya que la piel no estaba presente en su totalidad”, afirme el informe en otro de sus párrafos.

489 BALLENAS MUERTAS

Las conclusiones finales del estudio afirman que desde el año 2003 “se registraron 489 ejemplares de Ballena Franca Austral muertos en las costas de Península Valdés y sus alrededores, las cuales en su gran mayoría fueron crías (431). Durante las 9 temporadas de trabajo se colectaron alrededor de 3800 muestras de diferentes tejidos y órganos, con el objetivo de investigar la sanidad de las ballenas y la biología de esta especie”.

Los investigadores indicaron que “una vez más los análisis histopatológicos se vieron comprometidos por el alto grado de descomposición de las muestras” y advirtieron que “hasta tanto no se obtengan muestras en mejores condiciones será muy complejo determinar con certeza qué factores pueden estar influyendo en la mortalidad de las ballenas”.

No obstante señalan que “el valor de la información colectada de los animales muertos no debe ser minimizado” y sostienen que “la información de mortalidad registrada en los últimos nueve años ha sido utilizada para la actualización del modelo poblacional que estima una reducción de la tasa de crecimiento de la población de Valdés del 6,9 % anual a un 5 %”.